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Ocho cualidades de las personas resilientes

Uno. Tener confianza en sí mismos. 

En situaciones complejas nos encontramos con la frustración, y la falta de control de un evento en concreto.

Esto aquí cuando la resiliencia nos ayuda a tomar el control de nuestras acciones y ganar autonomía en la situación para tomar decisiones relevantes.

Dos. Recurrir al humor.

Reírse de los problemas propios es quizás una de las cualidades más poderosas en una persona resiliente. 

Si bien es importante tomarse en serio ciertas decisiones y acciones de la vida, también es necesario tomarnos un tiempo para reír. Y es sano reírse de uno mismo, más bien, con uno mismo.

Tres. Tener empatía, y si no se tiene, cultivarla en nuestro interior.

La empatía nos ayuda a ver nuestro reflejo en los otros. Y en los otros nos encontramos a nosotros mismos. 

Saber que nuestras acciones tienen un impacto en los demás nos ayudará a estar más conscientes de los pasos que damos. 

Cuatro. Ser realista.

Huye del pensamiento mágico.

Si bien la vida en sí misma es magia pura tenemos que estar conscientes de que hay situaciones en la vida que tenemos que enfrentar de manera realista. Y esto no significa que ser realista sea negativo sino todo lo contrario, porque hay momentos en la vida que requieren que uno enfrente la realidad, que aveces podrá ser dolorosa y difícil, para solucionar o salir del conflicto. 

Enfrentarnos con un problema, conociéndolo a fondo y desmenuzándolo, es el primer paso para superarlo.

Cinco. Aprender a ser positivos en medio de la tormenta.

Por experiencia propia este es uno de los puntos más difíciles porque cuando la estamos pasando mal es casi imposible comportarnos con una actitud positiva.

Y no se trata de engañarnos a nosotros mismos, reír, y practicar sonrisas fingidas, sino que en medio de la tormenta podemos tratar de ver la belleza de las nubes. 

Por qué a veces la tormenta arrasará con nosotros pero también a veces lo que nos derriba es la forma en que percibimos la tormenta.

Seis. Conocerse a uno mismo.

A menudo, en la adversidad encontramos partes de nosotros a las que no les habíamos puesto tanto interés. Y algunas serán positivas, otras negativas, pero todo esto nos forma, y deforma.

Sólo enfrentándonos a lo que sentimos y pensamos, lograremos conocernos nosotros mismos. Y cambiaremos, y tendremos que reconocernos nuevamente en cada faceta de la vida.

Así como nuestras células están en constante regeneración nuestros pensamientos y emociones a veces cambiarán, por lo que es importante estar al pendiente de cómo percibimos cierta situación o qué es lo que sentimos y por qué, para reconocernos a nosotros mismos y entonces tomar mejores decisiones dirigidas a crear nuestro bienestar.

Siete. Estar en el presente. 

Ser y estar en el momento presente puede significar todo un reto. 

No regular pasamos tiempo preocupándonos por lo que será en el futuro y torturándonos por lo que fue en el pasado, pero en realidad no podemos hacer nada antes o después si no sólo en el ahora.

Hoy es lo que cuenta. 

Y por supuesto es importante planear y tener una estructura que nos ayude a aferrarnos a nuestro propio camino en los momentos de confusión, pero para ser felices tenemos que abrazar el aquí y el ahora, sabiendo que en este momento con lo mucho o poco que tenemos, estamos bien.

Ocho. Afrontar la incertidumbre.

Cuándo nos damos cuenta que no podemos controlar nada ni a nadie, recuperamos libertad. Cuando somos libres sabemos que no hay nada dicho, que todo puede pasar, y que todo ha pasado, y aquí seguimos.

Lidiar con la incertidumbre de saber que pase lo que pase podremos seguir adelante, dejando el control, y siendo responsables únicamente de cómo nos comportamos ante cualquier evento.

Cómo conclusión me gustaría anotar que ser resiliente nos lleva a ser más libres, más conscientes de uno mismo pero sin dejar de pensar en los demás, que aunque no nos definen, nos complementan. 

La libertad no está atada al control.

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Qué es el mindfulness y cómo crear una conciencia plena

Últimamente se ha escuchado de forma más recurrente sobre el mindfulness cómo practica de meditación para relajarse y crear una percepción más relajada de la vida.

El Mindfullness o la conciencia plena, nos ayuda a reconocer nuestras emociones con la finalidad de eliminar la frustración o la ansiedad, y por lo tanto liberar estrés y energía negativa.

La mayoría de nosotros crecimos pensando que reprimir las emociones es una forma de autocontrol para convivir de mejor manera en la sociedad. Pero esto es totalmente falso porque al intentar negar las emociones sólo estamos reprimiéndolas y la represión causa frustración.

Y aunque pareciera que de la noche a la mañana estamos estresados, frustrados y ansiosos, en realidad esto es un malestar emocional que se nos ha inculcado y hemos ido construyendo con el paso de la vida.

Tener conciencia plena de nuestras emociones no nos hará el favor de cambiar la mayoría de las circunstancias, ni mucho menos cambiar a otros, porque lo único que podemos y necesitamos es cambiarnos a nosotros mismos.

Al entender qué sentimos, nos conocemos mejor y entonces aprendemos a respetar y darle espacio a cada emoción, y por lo tanto, estar mejor preparados para entender que el enojo, la tristeza, la soledad llegarán y también pasarán. Y luego vendrá la felicidad, las risas y el placer, y también pasará.

Y cuando todo pasa, seguimos siendo las mismas personas. Ni más ni menos. Y entonces le quitamos importancia a lo menos importante, y la frustración de dispersa.

No podemos cambiar las circunstancias pero podemos modificar como percibimos tal o cual adversidad. 

No se trata de ir por la vida fingiendo que lo tenemos todo en control, que nada nos saca de nuestras casillas, que nada nos sorprende ni mucho menos que somos positivos todo el tiempo. Claro que no. 

Practicar el mindfulness es vivir en el aquí y en el ahora sabiendo que lo qué pasó ya fue y lo que será nadie lo sabe. Vivir en el presente nos quita la ansiedad de pensar que vendrá mañana.

Y al lograr vivir de una forma proporcionada a la realidad presente, podemos tomar mejores decisiones y posturas hacia la vida. 

Vivir en consciencia plena es un acto de amor propio, que nos ayuda a poder tener más empatía con el prójimo.

El Mindfullness o la conciencia plena, nos ayuda a reconocer nuestras emociones con la finalidad de eliminar la frustración o la ansiedad, y por lo tanto liberar estrés y energía negativa.

La mayoría de nosotros crecimos pensando que reprimir las emociones es una forma de autocontrol para convivir de mejor manera en la sociedad. Pero esto es totalmente falso porque al intentar negar las emociones sólo estamos reprimiéndolas y la represión causa frustración.

Y aunque pareciera que de la noche a la mañana estamos estresados, frustrados y ansiosos, en realidad esto es un malestar emocional que se nos ha inculcado y hemos ido construyendo con el paso de la vida.

Tener conciencia plena de nuestras emociones no nos hará el favor de cambiar la mayoría de las circunstancias, ni mucho menos cambiar a otros, porque lo único que podemos y necesitamos es cambiarnos a nosotros mismos.

Al entender qué sentimos, nos conocemos mejor y entonces aprendemos a respetar y darle espacio a cada emoción, y por lo tanto, estar mejor preparados para entender que el enojo, la tristeza, la soledad llegarán y también pasarán. Y luego vendrá la felicidad, las risas y el placer, y también pasará.

Y cuando todo pasa, seguimos siendo las mismas personas. Ni más ni menos. Y entonces le quitamos importancia a lo menos importante, y la frustración de dispersa.

No podemos cambiar las circunstancias pero podemos modificar como percibimos tal o cual adversidad. 

No se trata de ir por la vida fingiendo que lo tenemos todo en control, que nada nos saca de nuestras casillas, que nada nos sorprende ni mucho menos que somos positivos todo el tiempo. Claro que no. 

Practicar el mindfulness es vivir en el aquí y en el ahora sabiendo que lo qué pasó ya fue y lo que será nadie lo sabe. Vivir en el presente nos quita la ansiedad de pensar que vendrá mañana.

Y al lograr vivir de una forma proporcionada a la realidad presente, podemos tomar mejores decisiones y posturas hacia la vida. 

Vivir en consciencia plena es un acto de amor propio, que nos ayuda a poder tener más empatía con el prójimo.

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Qué es la resiliencia, significado y concepto

El dolor es inevitable, y la vida un cúmulo de incertidumbre. Pero incluso en medio de la tormenta, el agua da vida.

Según Wikipedia, la resiliencia, es la capacidad de afrontar la adversidad. Y aunque si lo leemos literalmente pareciera obvio, la realidad es que la mayoría no hemos recibido una plena educación y formación emocional.

Sabes siguientes no es soportar mejor el estrés o tener que aguantar más situaciones límite, sino que más bien un mecanismo de defensa para poder superar obstáculos generando soluciones, tomando decisiones asertivas que creen un panorama más benéfico.

Si bien la vida nos dará momentos difíciles, tenemos que aprender a transformarlos desde nuestra percepción en oportunidades.

La resiliencia no sólo se trata de afrontar adversidades sino de crear nuevos caminos para superar obstáculos.

Vaya, que tampoco se trata de ser víctimas toda la vida.

Tener una buena salud psicológica y emocional no se crea de la nada, sino que se procura, se construye.

Y si bien a veces se podrá ir a solas por la vida superando obstáculos también habrá el momento de reconocer que habrá que pedir ayuda. Y esto es parte del ser resiliente. Entonces, que no te de miedo ni pena acudir con un profesional de la salud mental para recibir terapia o tratamiento, o ambas.

Para ser resiliente no se necesita ser superhéroe sino conocerse a uno mismo, afrontar la adversidad con realismo para poder determinar soluciones, y luego aprender a vivir en el presente, tolerando la incertidumbre. Y al hacer lo anterior dejaremos de intentar controlar todo a nuestro alrededor y simplemente “ser y estar”.